Hace algunas décadas, un informe sobre un complot demoníaco y milenario angustió a Buenos Aires, pero fue sospechosa e inmediatamente silenciado. Este informe sobre ciegos comenzaba con la inquietante frase
- ¿Cuándo empezó esto que ahora va a terminar con mi asesinato?
Después de minuciosas investigaciones sobre los pocos documentos disponibles, algunos de ellos encontrados en los pasadizos subterráneos secretos de Buenos Aires, creemos haber echado luz –si es que se puede decir así en estos casos- sobre una de las conspiraciones más grandes de la historia.
Todo empezó cuando Layo y Yocasta, reyes de Tebas, se deshicieron de su hijo porque era ciego, ya que no querían un heredero al trono con capacidades diferentes. El niño fue entonces criado con mucho amor por Peribea, reina de Corinto, que lo llamó Edipo. A pesar de tanto amor el joven Edipo, como abrazao a un rencor, no pudo evitar desarrollar un odio feroz hacia sus padres y el mundo de los videntes, y un deseo trágico de venganza. El destino le concedió pronto la oportunidad y los acontecimientos se precipitaron en una escalada vertiginosa.
En una encrucijada, Edipo se da cuenta que se ha encontrado con su padre, y con un pretexto banal de prioridades de paso, lo mata. Luego, busca a la famosa esfinge que atormentaba Tebas, ya que estaba seguro que si lograba eliminarla, podría coronar su ambición de ser rey. Aquí es menester aclarar que Edipo, preocupado porque nunca había logrado descifrar un acertijo por más simple que fuera, engaño a la esfinge pidiéndole que se acercara al precipicio para contestarle. En un descuido de ésta logró empujarla al vacío.
De allí a ser rey de Tebas y casarse con su madre fue un paso. Edipo, que habría sido el creador de la exclamación “Mamita!...” cuando los hombres ven a ciertas mujeres, no sólo no tuvo ningún complejo en desposarla sino que le hizo la vida imposible hasta tal punto que ésta terminó suicidándose.
Cuando comenzaron los problemas por la peste, Edipo ya había juntado suficiente fortuna como para completar su venganza, así que partió de Tebas sigilosamente con un plan bien elaborado. El Oráculo ya le había vaticinado que, con una hábil campaña de marketing para cambiar su imagen, podría continuar reinando en el mundo, aún después de muerto.
Convencido de que la parcialidad de un enfoque histórico siempre puede refutarse con la presentación de otra perspectiva igualmente verosímil, contrató a Sófocles para que escribiera Edipo Rey, la versión de la historia que iría a perdurar para siempre. Luego, funda la Secta Sagrada de los Ciegos que continuaría hasta nuestro días tejiendo los hilos que gobiernan el sentido del mundo y de los hombres, y que tuvo inmediatamente un gran número de adherentes, especialmente entre los videntes que aún así no la ven ni de casualidad.
Innumerables fueron las acciones de la Secta para controlar el poder y venerar la figura de su fundador, pero el más singular y sorprendente fue la invención del psicoanálisis y, como figura esencial de este, el Complejo de Edipo, basado en la versión fraudulenta de Sófocles. Gracias a la Secta y el psicoanálisis, con su tedioso y repetitivo descubrimiento de tensiones en la eterna lucha con la imagen de nuestros padres, Edipo permaneció como un Dios diferido de la Presencia, completando su venganza y el vaticinio del Oráculo.
Así comenzó esto.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Canté priiiiiiiii!! jaja
ResponderSuprimirY también soy la primera "seguidora". Me encantó el estilo minimalista de la plantilla (creo que así se llama, Mínima) La mía está llena de chirimbolos y como que me dió ganas de cambiarla.
Welcome to the barrio, y según mi experiencia, esto tiene sus ventajas: a uno lo siguen leyendo los que siempre tuvieron ganas de leerlo. :-)
Después voy a hacer un comentario sobre el libro, más precisamente sobre las ventajas que un libro de papel tiene sobre el blog, ahora ando a las disparadas! Congratulations y mi mejor onda para este espacio.
Besooooos!
Narciso hablando de Edipo. Mire usté.
ResponderSuprimirA ver.
Si le avisas a todo el mundo de la mudanza, no vale pibe.
Bienvenido a la Blogósfera independiente.
ResponderSuprimirY ya estamos armando la blogósfera de exiliados de Clarín che.
Ja!
LILS: gracias. beso
ResponderSuprimirMARIAM: si, primero me hice famoso allá...y ahora a juntar los dividendos :-)))))
ResponderSuprimirDORMI: no me voy de Clarin, amigo. Allí me gustaría putear un poco.
ResponderSuprimirAbrazo
¿Semiexiliado como yo?
ResponderSuprimirPorque aún algo de mi anda por allá.
Aunque esta disociación me está matando.
SI, DORMI, semi...trastorno bipolar :-)))
ResponderSuprimirRenzi amigo!! que lindo leerlo por acá...
ResponderSuprimirTipo jodido el Edipo ese... en fin..
Le dejo mis besito ricos de siempre... son eternos!! je...
Ale, querida amiga
ResponderSuprimirNo sabe el placer que me da que ande usted por aquí. Tiene razón, nuestro intercambio será siempre así, con besitos ricos :-)))))))
Después lo leo, primero lo saludo. Vio, en una casa nueva uno primero da vueltas, como el perro antes de echarse.
ResponderSuprimirBueno, después de todo no era tan sesuda mi reflexión sobre el libro de papel: es que se lee con más comodidad,(se puede llevar a la cama) y con una sensación de intimidad que se pierde un poco al leer del blog. Eso nomás.
ResponderSuprimirY bueno,yo también ando semi-exiliada! jaja
Besos
Pero, perdón...¡allá quedó Patán!
ResponderSuprimirHabrá que ver que sigue diciendo.
MAIA: ¿sabe que siempre me intrigó eso? ¿por qué c...dan tantas vueltas?
ResponderSuprimirPero aquí usted puede dar las vueltas que quiera, como en su casa.
LILS: un libro para mi fue siempre esa cosa de tocar, sentir el papel en la yema, ¿viste el cuento Un reencuentro feliz? el volumen, la sensualidad del libro. No sé, pero para mi, tocar es algo muy importante, a veces pienso que me relaciono con las manos :-))))
ResponderSuprimirUn toquetero, que le dicen, bahhh
Ahí tá, ve? yo sabía que usté lo podía definir mejor que yo.
ResponderSuprimirYo también soy táctil.
Y yo re-tráctil.
ResponderSuprimirCómo la lapicera??
ResponderSuprimir"Y yo re-tráctil."
ResponderSuprimirM, ud me hace llorar de la risa!!! jajajaja!
Renzi, cuando se me pase, vuelvo a comentarle algo!
La sugus
Un ego grande, el Edipo. No recuerdo haber tenido complejo de Electra.
ResponderSuprimirLo de los perros yo tampoco lo sé. Mi perro giraba en redondo, también, buscándose la cola para morderla. Claro, es difícil girar en cuadrado. Eso debe ser: giran en círculos porque es imposible hacerlo en cuadrados, jeje.
Oiga, lo agrego a enlaces porque ud va y viene, cambia de avatar y no lo encuentro.
Hablando de experiencias táctiles, ha llegado a mis manos el libro.
ResponderSuprimirAlegría. Inmensa.
lo descubrí por acá recién, tiene una seguidora más.
ResponderSuprimirP.